El parque fotovoltaico más grande de Baleares aumentará en un 17% la potencia instalada de las islas

El parque fotovoltaico de la finca de Es Rafalot combina generación renovable, almacenamiento, educación, agricultura y participación ciudadana

El parque fotovoltaico de la finca de Es Rafalot combina generación renovable, almacenamiento, educación, agricultura y participación ciudadana.

El parque solar fotovoltaico ubicado en la finca de Es Rafalot, en Bunyola, es un proyecto de la sociedad IFV Mallorca Sostenible. Ocupa un total de 100 hectáreas, de las cuales 32 serán destinadas a la generación de energía renovable, y el resto a integración paisajística y agricultura. Este complejo contará con una inversión privada de 45 millones de euros, tendrá una potencia de 40 MWp y 80 MWh de almacenamiento, y producirá energía equivalente para el suministro de electricidad de 12.000 familias.

La ingeniería balear Técnicos Consultores ha liderado la promoción, el desarrollo y la tramitación integral del parque fotovoltaico, que se encuentra en proceso de construcción.

El desarrollo comenzó en 2018 con la búsqueda durante un año del emplazamiento adecuado hasta encontrar una ubicación apropiada desde el punto de vista territorial, ambiental y de capacidad de conexión a la red.

La finca seleccionada se encuentra en el municipio de Bunyola, cerca de la central térmica de Son Reus. Tras escoger la ubicación y obtener los contratos con la propiedad, se realizó el aval correspondiente para obtener el punto de conexión, y se realizaron los diferentes proyectos y estudios necesarios: proyecto de la planta y de conexión, arqueología, integración agraria, estudios paisajísticos y evaluación del impacto medioambiental.

El proyecto contempla la instalación total de 79.920 paneles solares de 500 Wp cada uno, dispuestos en estructuras fijas de dos paneles en vertical; 208 inversores descentralizados de 185 kW cada uno; y seis centros de transformación de 6.660 kVA cada uno que se conectan entre sí mediante tendido eléctrico de 30 kV soterrado en zanja hasta las dos celdas de media tensión situadas en la subestación privada colectora/elevadora 30/66 kW Mallorca Sostenible.

La subestación colectará la energía en una barra de 30 kV para, posteriormente, elevarla a la tensión de conexión al nudo Son Reus 66 kV, mediante un transformador de 40 MVA y aparamenta de protección y medida de 66 kV. La conexión a la red de alta tensión se realiza mediante línea de evacuación subterránea de 1,6 km hasta la subestación REE donde se realiza la posición de conexión y la medida fiscal.

 

Energía renovable, agricultura y centro de interpretación
El parque fotovoltaico Es Rafalot está planteado para la generación eléctrica renovable y el almacenamiento, pero también para el pastoreo de 60 ovejas, la plantación de 23.000 plantas aromáticas entre placas, la instalación de 50 colmenas de abejas que podrían producir hasta 600 kg anuales de miel, y el cultivo de garroba en 13 hectáreas, lo que permitirá una producción de 54 toneladas al año.

Para todo esto, se ha diseñado la estructura del parque de manera que sea compatible con los diferentes usos agrarios, con una ocupación optimizada de 0,8 has/MWp.

La iniciativa también prevé un itinerario educativo y un edificio aula. El objetivo del centro de interpretación es ofrecer visitas guiadas a la planta y ser un espacio interactivo que permita a los visitantes conocer los conceptos vinculados con la energía, las energías renovables y el cambio climático.

Además, se establece la participación ciudadana en la inversión. IFV Mallorca Sostenible pretende hacer una oferta pública para la compra de acciones del proyecto por parte de ciudadanos de hasta el 20%, y priorizarían a los inversores locales tal como obliga la Ley de Cambio Climático Balear para proyectos superiores a 5 MW.

 

Tramitación administrativa
Para la obtención del ‘ready to build’ fue imprescindible superar la tramitación administrativa y dar cumplimiento en plazo de las condiciones administrativas marcadas en el Real Decreto-ley 23/2020. Para ello, fue preciso un equipo multidisciplinar que realizó los trabajos de campo, oficina técnica y gestión con las numerosas administraciones participantes. Entre los trabajos, cabe destacar:

  • Obtención del Informe de viabilidad de acceso por parte de REE y la admisión a trámite del proyecto, exposición pública por parte de la DG de Energía, y contestación de alegaciones.
  • Evaluación del impacto ambiental e informes de organismos afectados, y gestión de servidumbres necesarias.
  • Obtención de la autorización administrativa previa
  • Aprobación de separatas: AESA, carreteras, ferrocarril, y empresas de suministros. 
  • Aprobación del proyecto ejecutivo y del proyecto de conexión.

El primer punto crítico fue la obtención de la EIA ordinaria, ya que es necesaria la realización de estudios detallados: topografía, arqueología, agronomía, paisaje, impacto sobre el suelo, la flora y la fauna.

Debido a su interés, fue declarado proyecto industrial estratégico en diciembre de 2021 por el Gobierno de Baleares, lo que ha ayudado a la agilización administrativa al tener el respaldo de las diferentes administraciones implicadas.

 

El panorama de las renovables en las Islas Baleares
En la actualidad existe una potencia instalada de 232 MW fotovoltaicos en la Isla de Mallorca, y este parque aumentará en un 17% la potencia instalada. En la isla existe una escasa producción de renovables, ya que solo el 7% de la producción eléctrica es de origen verde y se tiene una gran dependencia energética del exterior. La solar fotovoltaica predomina en el parque de generación renovable, que cerro el 2022 con 73 MW conectados a la red.

Además, el coste de la generación eléctrica en las Islas Baleares (SEIES) es superior al peninsular debido a las economías de escala de las centrales y al mayor coste de los combustibles por la insularidad. Concretamente, en las Islas Baleares el coste que recibe el generador es de 125 €/MWh de media, mientras que el precio medio del mercado mayorista de generación ordinaria en la península se sitúa en 55 €/MWh.

Una mayor penetración de tecnologías renovables en las Islas Baleares permitiría reducir significativamente los costes y generar un ahorro en el sistema en su conjunto, además de impulsar la creación de empleo y la actividad económica. Asimismo, la escasez de puntos de conexión, la saturación por los proyectos existentes y la obtención de suelo suponen un grave problema para viabilizar proyectos.

De igual manera, se han dimensionado los proyectos con almacenamiento a gran escala con tecnología de ion litio, conectados en AC coupling a la tensión de 30 kv. En la actualidad, los parques obtienen sus ingresos mediante la venta al mercado mayorista o con la realización de PPAs financieros.

Aunque en Baleares el riesgo de vertido es escaso, debido a la todavía poca producción de renovables frente a la gran demanda que se produce en los meses de mayor producción debido a la estacionalidad turística, se plantea la realización de un gran parque de almacenamiento en una segunda fase. El futuro de las plantas fotovoltaicas pasa por su hibridación con el almacenamiento, tanto para optimizar su integración a red como por rentabilidad económica.

En un contexto en el que se debe reducir la dependencia energética, el almacenamiento mediante baterías cobra especial relevancia en el proceso de transición energética. Su utilización hibridada en plantas de generación renovable aporta al sistema eléctrico una mayor robustez y flexibilidad al reducir la dependencia de las fuentes primarias que producen esta energía.

La gran penetración de energía fotovoltaica produce una disminución de los precios (efecto canibalización), y esto impacta negativamente en la rentabilidad de los proyectos ya que aumenta la frecuencia de precios bajos en el mercado. Por tanto, el almacenamiento mediante tecnologías como el litio o el hidrógeno permiten optimizar la entrega de energía en horarios de mayor demanda y mejor precio.

 

Artículo escrito por:
Jaime Sureda Bonnín director de ingeniería y CEO en Técnicos Consultores