Describa brevemente su labor en el sector energético y el tipo de proyectos/servicios de su empresa en los que trabaja diariamente.
Dirijo Seinon, empresa tecnológica centrada en la monitorización y gestión energética. Nos especializamos en ofrecer soluciones de software y hardware que permiten a ingenierías, empresas de servicios energéticos y grandes consumidores, controlar y optimizar su consumo energético en tiempo real. Mi día a día se mueve entre la estrategia, la innovación tecnológica y el contacto con nuestros clientes y partners.
Según AEMENER, en 2022 las mujeres representaban un 32,9% de la plantilla de las empresas del sector energético español, ¿qué iniciativas podrían implementarse para fomentar una mayor inclusión y equidad de género en esta industria?
Creo que el cambio empieza por tomarse en serio el compromiso con la diversidad, y eso va mucho más allá de cumplir con la ley. Se deben crear entornos donde todos los perfiles tengan las mismas oportunidades de crecer y aportar. Algunas medidas que considero efectivas son: programas de mentoría, planes de carrera con perspectiva de género, horarios flexibles que permitan conciliar y políticas de selección objetivas y transparentes. Además, se deberían explorar soluciones más innovadoras, como por ejemplo el desarrollo de una plataforma virtual de mentoring impulsada por IA, que ayude a mujeres en carreras técnicas a orientarse profesionalmente dentro del sector energético, conectar con referentes y encontrar oportunidades reales.
¿Cómo podría influir una mayor diversidad de género en la innovación, la toma de decisiones y el desempeño general de la empresa?
La diversidad, bien gestionada, es una fuente directa de innovación. En un sector como el nuestro, donde los retos energéticos requieren soluciones creativas, tener equipos diversos y multidisciplinares permite abordar los problemas desde distintas perspectivas, enriquecer el debate y tomar decisiones más equilibradas. También influye en la cultura interna: mejora el clima laboral, aumenta la motivación del equipo y refuerza el compromiso. Y no menos importante, conecta mejor con una sociedad que cada vez exige a las empresas mayor coherencia entre lo que hacen y lo que representan.
En cuanto al entorno estudiantil, la representación femenina en carreras STEM sigue siendo relativamente baja. Desde las empresas energéticas, ¿qué estrategias se podrían llevar a cabo para motivar a más mujeres jóvenes a interesarse y dedicarse a estas disciplinas?
Creo que las empresas tenemos un papel clave, no solo en atraer talento femenino, sino en sembrar vocaciones desde etapas muy tempranas. Algunas ideas que impulsaría son:
- Organizar laboratorios prácticos en institutos, donde las chicas puedan experimentar con sensores, datos energéticos y tecnología aplicada.
- Crear un programa de becas o prácticas dirigidas a alumnas de carreras técnicas, que les permita tener su primera experiencia en el sector.
- Lanzar hackatones con participación femenina prioritaria, donde puedan resolver retos reales relacionados con la eficiencia energética y las renovables.
Lo importante es conectar la tecnología con un propósito claro y cercano. Ahí es donde realmente se despierta la vocación.