Carmen Sánchez Valero (Delegada Instalaciones en Levante en Eiffage Energía Sistemas)

"Avanzar en equidad no es solo una cuestión de género, sino de competitividad y de aprovechar todo el talento del sector"

Carmen Sánchez Valero, Delegada Instalaciones en Levante (Eiffage Energía Sistemas).

Carmen Sánchez Valero, Delegada Instalaciones en Levante de Eiffage Energía Sistemas, destaca la importancia de romper barreras para las mujeres en posiciones técnicas y de dirección en el sector energético. Subraya la necesidad de referentes visibles y liderazgo femenino. Además, resalta la importancia del aprendizaje en una industria exigente como la energética.

¿Cuál es su función actual dentro del sector energético y de qué forma contribuye al trabajo de su empresa?

Actualmente soy delegada en el departamento de Instalaciones Eléctricas y Especiales. Mi principal responsabilidad consiste en coordinar y supervisar tanto los equipos de estudios encargados del análisis y contratación de proyectos, como de los equipos de producción que ejecutan las obras. 

Trabajo con ingenieras e ingenieros especializados en la evaluación de la viabilidad técnica y económica de cada propuesta, así como con los equipos que llevan esos proyectos a la realidad sobre el terreno. En este contexto, mi función consiste en asegurar la correcta planificación, comunicación y seguimiento de cada proyecto, garantizando el cumplimiento de plazos, los estándares de calidad y seguridad, siempre alineada con los objetivos estratégicos de Eiffage Energía Sistemas.


Aunque la presencia femenina ha aumentado en los últimos años, sigue siendo limitada en posiciones técnicas y de dirección. ¿Dónde cree que persisten todavía las principales barreras?

Las principales barreras siguen siendo, en gran medida, las condiciones estructurales del sector. Por un lado, los horarios en obra, a menudo extensos y poco flexibles, dificultan la conciliación y pueden condicionar tanto la permanencia como la progresión profesional de muchas profesionales. 

Por otro, la presencia de mujeres ingenieras continúa siendo inferior a la de los hombres, lo que reduce la base de talento femenino en posiciones técnicas y de liderazgo. A ello se suma que los entornos de obra, especialmente en perfiles de oficiales, siguen siendo mayoritariamente masculinos, lo puede generar entornos menos diversos y dificultar una mayor incorporación femenina. 

Avanzar en este ámbito no es solo una cuestión de equidad; también lo es de competitividad, de aprovechamiento del talento y de construcción de un sector más completo, innovador y preparado para los retos del futuro.


Muchas profesionales hablan de la importancia de los referentes visibles. ¿Qué impacto cree que tiene mostrar casos de liderazgo femenino dentro del sector energético?

Mostrar casos de liderazgo femenino tiene un impacto muy relevante, ya que contribuye a generar referentes reales y cercanos dentro del sector. Visibilizar a mujeres en posiciones técnicas y de responsabilidad ayuda a normalizar su presencia en un sector donde todavía no es algo habitual, y eso puede influir de forma decisiva en las nuevas generaciones y en otras profesionales que están construyendo su camino.

Además, creo que esa visibilidad debe ir acompañada de entornos donde las mujeres puedan apoyarse entre sí, compartir experiencias y tejer redes de colaboración. Contar con esa “tribu”, con espacios de apoyo y acompañamiento, puede marcar una diferencia significativa en el desarrollo profesional dentro de un sector todavía muy masculinizado. 


¿Qué aprendizaje profesional o personal considera clave en su trayectoria dentro de una industria tan técnica y exigente como la energética?

Uno de los aprendizajes más importantes en mi trayectoria ha sido entender que nunca se deja de aprender. Especialmente en un sector tan técnico, dinámico y exigente como el energético, mantener una actitud abierta, curiosa y orientada a la mejora continua es fundamental para adaptarse, evolucionar y seguir aportando valor. 

También he aprendido que desde el ego es muy difícil construir de verdad. Y que los mejores resultados llegan cuando se trabaja en un entorno colaborativo, donde se comparte el conocimiento, se escucha y se valora la aportación de los demás. Fomentar el trabajo en equipo, apoyarse entre compañeros y compañeras y dejar a un lado la competencia interna no solo mejora los proyectos, sino que fortalece a las personas y a la organización en su conjunto.