Fernando Dávila Ponce de León Gámez (CEO y cofundador | en Crowmie)

"La energía necesita talento que ejecute, no que espere turno"

Fernando Dávila Ponce de León Gámez, CEO y cofundador | (Crowmie).

Fernando Dávila Ponce de León Gámez, CEO y cofundador de Crowmie, representa a una nueva generación de líderes que está impulsando la transformación del sector energético. En esta entrevista aborda el papel del almacenamiento, la inversión alternativa y el talento joven en la evolución de la industria.

¿Cómo ha sido el camino hasta ocupar un puesto de responsabilidad en el sector energético y qué factores han sido clave para tu acceso a posiciones de decisión en la industria?

Mi manera de entender el trabajo no nació en una sala de reuniones, sino compitiendo: como campeón del mundo de vela aprendí que ningún resultado es individual y que la ejecución impecable se entrena durante años. Después estudié Ingeniería Aeroespacial y apliqué ese rigor técnico a un desajuste que veía claro en el mercado: falta de transparencia en los productos financieros y falta de capital en el sector energético. Crowmie nació de ahí. Los factores clave han sido tres: entender el activo por dentro, rodearme de un equipo sólido y ejecutar antes que esperar el permiso de nadie.


Desde tu posición, ¿qué tecnologías o nuevos modelos de negocio consideras que están redefiniendo el sector energético en estos momentos, y cómo están contribuyendo los perfiles jóvenes a su desarrollo e implantación?

El almacenamiento energético (BESS) y el autoconsumo industrial están cambiando las reglas: convierten la energía en un activo gestionable, no solo en un suministro. En paralelo, la inversión alternativa está democratizando el acceso a infraestructuras que antes quedaban reservadas a grandes fondos. En Crowmie conectamos inversores con activos reales y tangibles, y en Alemania trabajamos con el objetivo de invertir más de 200 millones de euros en almacenamiento. Los perfiles jóvenes aportan justo lo que este cruce exige: soltura técnica, cultura digital y ninguna nostalgia por el modelo anterior. No vienen a optimizar lo que había; vienen a estructurarlo distinto.


¿Qué aporta una nueva generación de profesionales al liderazgo del sector y qué cambios estructurales serían necesarios para acelerar su incorporación a puestos de alta responsabilidad?

Aportamos velocidad de decisión y una relación distinta con el riesgo: pensamos en términos de propósito y de tiempo, no solo de rentabilidad. Cerramos 2025 con más de un millón de euros de facturación y un equipo de más de quince personas, y eso se construye dando responsabilidad real pronto. Para acelerar la incorporación hacen falta cambios de fondo: promoción por resultados y no por antigüedad, consejos de administración con diversidad generacional efectiva, y marcos regulatorios que no penalicen a los proyectos pequeños frente a los grandes. La energía necesita talento que ejecute, no que espere turno.