Juan Selva Sarzo (Director comercial en WtEnergy)

"La termogasificación biogénica puede reducir el coste del hidrógeno un 50%"

Juan Selva Sarzo, Director comercial (WtEnergy).

WtEnergy compara electrólisis y termogasificación de combustibles biogénicos para hidrógeno verde, y reclama apoyo público, inyección en gasoductos y permisos más ágiles para acelerar biometano y syngas en 2026 España.

Esta entrevista forma parte del especial Balance 2025 y Perspectivas 2026 publicado en el número 252 de la Revista Energética (diciembre 2025). En la sección ‘Hidrógeno y gases renovables’, Juan Selva Sarzo, director comercial de WtEnergy, contrasta electrólisis y termogasificación biogénica, estimando una reducción de coste del 50% frente a la primera. Reclama permisos ágiles y reglas para inyectar biometano, y prevé nuevos proyectos de syngas en 2026.


¿Cómo valora la situación del hidrógeno? ¿Qué medidas ve necesarias para que repunte?

Podemos diferenciar dos grandes vías de producción de hidrógeno verde: la electrólisis del agua y la termogasificación de combustibles 100% biogénicos, siendo esta última una tecnología en fase avanzada de desarrollo comercial.
La situación del hidrógeno debe analizarse desde dos perspectivas: económica y de valorización energética.

Desde el punto de vista económico, el hidrógeno producido por electrólisis sigue presentando costes elevados de producción y distribución, aunque estos se están reduciendo de manera progresiva gracias a mejoras tecnológicas, la disminución del coste de los electrolizadores, la reducción del precio de la energía renovable y la optimización logística mediante la producción cercana al consumidor final.

La producción de hidrógeno a partir de combustibles biogénicos mediante termogasificación se perfila como una alternativa prometedora, que combina la virtud de utilizar residuos cuyo destino actual es el vertedero con la generación de hidrógeno a menor coste que la electrólisis. En estudios internos que hemos hecho en WtEnergy, la reducción de coste del hidrógeno se cifra en un 50%. No obstante, ambas tecnologías requieren todavía apoyo público para ser competitivas frente a otros vectores energéticos, una legislación que promueva su uso, posibilidad de inyección en la red de gasoductos y mayor rapidez en la concesión de permisos para la construcción de las instalaciones es de suma importancia para el desarrollo del sector.


¿Está despegando definitivamente el sector del biometano en España?

Consideramos que el despegue definitivo del sector del biogás/biometano dependerá en gran medida de la agilidad en la concesión de licencias y permisos. La simplificación de los trámites administrativos y la reducción de los tiempos de autorización son factores clave para atraer inversión y permitir un crecimiento sostenido del sector en España. 

Asimismo, una regulación clara y simple que permita la inyección del biometano en la red de gasoductos es fundamental para el desarrollo del sector.
 


¿Cuál cree que será la evolución del sector en 2026 en su área de actividad? ¿Qué perspectivas de negocio prevé su empresa?

En general, prevemos un crecimiento sostenido y significativo del mercado de los gases renovables —incluyendo biogás, biometano, hidrógeno verde y Syngas— impulsado por la transición energética y por un marco regulatorio cada vez más favorable.

En particular, para el Syngas estimamos que 2026 será un año clave, con un aumento relevante en el número de proyectos. Las normativas europeas y globales, cada vez más exigentes en materia de descarbonización, junto con el incremento continuo en los precios de las emisiones de CO?, harán que los grandes consumidores industriales se orienten hacia soluciones más competitivas, limpias y renovables.

En cuanto a la perspectiva de negocio para 2026, anticipamos un incremento del volumen de actividad, tanto por la mayor demanda de alternativas energéticas sostenibles como por el interés de la industria en tecnologías que permitan reducir costes y emisiones.

Además, la reciente decisión de la Comisión Europea de retrasar hasta más allá del 2035 la posibilidad de seguir fabricando y vendiendo automóviles con motores de combustión siempre que estos sean alimentados con combustibles sintéticos, es un revulsivo para las plantas de transformación de Syngas en estos combustibles.