¿Cuál es su función actual dentro del sector energético y de qué forma contribuye al trabajo de su empresa?
Dirijo el departamento de SAT (Servicio de Asistencia Técnica) de Genesal Energy. En el día a día, eso significa asegurar que cuando un cliente tiene un problema con su equipo, alguien competente está al otro lado para resolverlo, y rápido. En nuestro sector, un grupo electrógeno que falla en el momento crítico no es un inconveniente menor, ya que puede paralizar una operación entera. Por lo tanto, concebimos el SAT como una parte estratégica de la propuesta de valor de la compañía.
Aunque la presencia femenina ha aumentado en los últimos años, sigue siendo limitada en posiciones técnicas y de dirección. ¿Dónde cree que persisten todavía las principales barreras?
Las barreras más persistentes no son ya normativas, sino culturales. Existe una imagen preconcebida de lo que debe ser un perfil técnico o directivo en energía, y esa imagen sigue siendo masculina por defecto. Eso influye en quién se postula, quién se percibe como apto y quién recibe más oportunidades de desarrollo. Hasta que no se aborden todos estos focos de forma estructural, el avance será lento.
Muchas profesionales hablan de la importancia de los referentes visibles. ¿Qué impacto cree que tiene mostrar casos de liderazgo femenino dentro del sector energético?
El impacto es enorme. Principalmente porque cuando no ves a nadie como tú ocupando un puesto, es fácil asumir que ese espacio sencillamente no va contigo. Ver a mujeres dirigiendo equipos técnicos, tomando decisiones en situaciones de presión, normalizando que se puede y se hace bien, cambia esa percepción. Y con visibilidad me refiero a demostrar con hechos que el talento no entiende de género, por lo que es también una responsabilidad que tenemos todas.
¿Qué aprendizaje profesional o personal considera clave en su trayectoria dentro de una industria tan técnica y exigente como la energética?
Que ganarse el respeto lleva tiempo, pero se construye siendo muy consistente, conociendo bien tu trabajo y respaldando a tu equipo. En entornos técnicos, a veces caemos en la tendencia de pensar que el rigor y el trato cercano son incompatibles, y para nada es así. Yo he comprobado que, cuando la gente siente que la escuchas y que la apoyas, el nivel de compromiso y los resultados son muy distintos. Y eso es algo que no se aprende en ningún manual.