Arena del desierto para almacenar energía

El Instituto Masdar demuestra que la arena del desierto de los Emiratos Árabes Unidos puede ser utilizada en aplicaciones solares termoelécticas (CSP) para el almacenamiento de energía térmica hasta 1.000 grados centígrados.

Investigadores del Instituto Masdar han demostrado con éxito que la arena del desierto de los Emiratos Árabes Unidos podría ser utilizada en instalaciones de energía solar termoeléctrica (CSP) para almacenar energía térmica de hasta 1.000 grados centígrados. El proyecto de investigación, denominado 'Sandstock', ha desarrollado un sistema de recepción y almacenamiento de energía solar sostenible por gravedad de bajo coste utilizando partículas de arena como medio de recolección y transmisión de calor y almacenamiento térmico.


De este modo, la arena del desierto de los Emiratos Árabes Unidos ya se puede considerada como un posible material de almacenamiento de energía térmica. Su estabilidad térmica, capacidad de calor específico y tendencia a aglomerarse se han estudiado para usos a altas temperaturas.


Para el Dr. Bahjat Al Yousuf, del Instituto Masdar, "el éxito de la investigación del proyecto Sandstock ilustra la fuerza de nuestra investigación y su relevancia local. Con el lanzamiento del PSIM en noviembre, hemos ampliado aún más el alcance de nuestra investigación de la energía solar y creemos que alcanzaremos más éxitos en los próximos meses".

Reemplazar los materiales típicos usados en los sistemas de almacenamiento térmico, aceites sintéticos y sales fundidas, con arena barata pueden aumentar la eficiencia de la planta, debido al aumento de la temperatura de la planta del material de almacenamiento y por tanto, reducir costes. Un sistema de almacenamiento térmico basado en un material local y natural como la arena también representa un nuevo enfoque sostenible, relevante para el desarrollo económico de los futuros sistemas energéticos de Abu Dhabi.

El análisis mostró que es posible utilizar arena del desierto como sistema de almacenamiento térmico hasta 800-1.000 ºC. La composición química de la arena ha sido analizada con técnicas de fluorescencia y difracción de rayos X, que revelan la dominancia de materiales de cuarzo y carbonato. También se midió la reflexividad de la energía radiante de la arena antes y después de un ciclo térmico, ya que se puede utilizar la arena del desierto no sólo como material de almacenamiento térmico sino también como un absorbedor solar directo bajo flujo solar concentrado.