Aurora Energy Research anticipa niveles elevados de vertidos eléctricos no remunerados en el sistema peninsular español durante 2026 y 2027, con un impacto directo en los ingresos de la generación renovable y en la bancabilidad de nuevos proyectos.
Según su último estudio con horizonte a diez años, la consultora estima que los vertidos no compensados alcanzarán en conjunto 3,05 TWh en 2026 y repuntarán hasta 3,38 TWh en 2027, antes de moderarse a partir de 2028 por la entrada en operación de refuerzos de red y la progresiva salida del sistema de la central nuclear de Almaraz.
En términos tecnológicos, la solar fotovoltaica registrará en 2026 vertidos del orden del 2,5% de su producción total nacional, correspondientes a energía generada cuya inyección al sistema es descartada y, por tanto, no remunerada . La magnitud varía de forma significativa según nodo eléctrico, incluso dentro de una misma provincia.
El análisis nodal identifica en la provincia de Badajoz una horquilla extrema de vertidos: el nodo más afectado alcanzaría el 22,5%, frente a un mínimo del 3,55% en la misma provincia . En términos agregados, Badajoz concentrará alrededor del 20% del total nacional de vertidos previstos, seguida por Zaragoza y Cáceres como provincias más expuestas.
El informe vincula esta dinámica a varios factores estructurales: un crecimiento acelerado de la potencia renovable sin un refuerzo equivalente de la infraestructura de transporte, un consumo inferior al previsto y modificaciones en el despacho introducidas tras el apagón de abril de 2025 . Un mes después de ese evento, en mayo de 2025, los costes derivados de restricciones técnicas representaron el 56% del precio final de la energía, reflejando un incremento sustancial de los costes del sistema.
Durante 2025, los vertidos no compensados marcaron un máximo histórico y más que duplicaron los registrados en 2024. Solo en julio de 2025, coincidiendo con el pico estacional de producción fotovoltaica, se concentró un tercio del total anual de vertidos.
Ana Barillas, Managing Director Iberia y LATAM en Aurora Energy Research, subraya la dimensión financiera del fenómeno: “Comprender y evaluar adecuadamente el alcance e impacto de los vertidos es fundamental para la toma de decisiones sobre ubicaciones de proyectos y para adoptar estrategias de mitigación como el uso de baterías. Incluso tasas de vertidos modestas se acumulan en el tiempo, reduciendo materialmente la generación neta y los retornos durante la vida del activo”.
En la misma línea, Christina Rentell, Research Lead Iberia y Francia, señala que “los vertidos representan un riesgo financiero material que determina el rendimiento de los activos, cómo los proveedores de crédito estiman la solvencia y cómo los inversores evalúan el valor a largo plazo” , destacando el creciente requisito bancario de incorporar análisis específicos de vertidos en procesos de financiación.
El estudio concluye que la evolución espacial de la congestión y la redistribución de vertidos entre nodos serán variables críticas en la estructuración financiera de proyectos renovables en los próximos años, especialmente en entornos con elevada penetración fotovoltaica y capacidad de evacuación limitada.