La próxima gran revolución científica no llegará únicamente de nuevos descubrimientos, sino de una nueva forma de hacer ciencia. Con esta visión, IMDEA Energía ha presentado su BRAIN Lab (Brain Research and Autonomous Innovation Network Laboratory), una infraestructura pionera donde robots dirigidos por inteligencia artificial permiten acelerar el descubrimiento de nuevos materiales y tecnologías energéticas.
La presentación tuvo lugar durante la celebración de I-Labs4S (Intelligent Labs for Science), uno de los principales encuentros europeos dedicados a los laboratorios autónomos, celebrado los días 27 y 28 de mayo en la sede de IMDEA Energía en Móstoles.
El programa se estructuró en torno a cuatro grandes ejes: laboratorios autodirigidos, robótica y automatización, gobernanza de datos y ciencia abierta, y transferencia de conocimiento hacia la industria, y contó con la participación de representantes de organizaciones líderes del ámbito científico, tecnológico e industrial, entre ellas Repsol, Moeve, Fujitsu, Acciona, Nextmol, IMDEA Energía, IMDEA Materiales, IMDEA Software, Tecnalia, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Barcelona Supercomputing Center, ALBA Synchrotron, PONS IP, ICFO, ICIQ, la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Carlos III de Madrid, la Universidad Autónoma de Madrid, ETH Zürich, la Technical University of Denmark. También organismos de apoyo a la I+D+i como el CDTI Innovación 28Digital y la Fundación Madri+d.
Una tecnología llamada a transformar la industria
BRAIN Lab representa una nueva generación de infraestructuras científicas capaces de integrar robótica avanzada, experimentación de alto rendimiento, análisis automatizado e inteligencia artificial en ciclos autónomos de investigación. En estos sistemas, los algoritmos no solo analizan datos, sino que pueden proponer experimentos, ejecutarlos mediante plataformas robotizadas, interpretar los resultados y decidir los siguientes pasos de forma continua.
Los participantes del simposio coincidieron en que la adopción de estas tecnologías requerirá una colaboración estrecha entre centros de investigación, empresas y administraciones públicas.
"Durante décadas hemos acelerado nuestra capacidad de cálculo. Ahora estamos empezando a acelerar nuestra capacidad de descubrir", explica Víctor A. de la Peña O'Shea, investigador de IMDEA Energía y organizador de I-Labs4S. "La revolución de la ciencia autónoma no está por venir; ya ha comenzado. La pregunta es si Europa liderará esta transformación o si la observará desde la distancia".
Aunque el concepto de laboratorio autónomo surgió inicialmente en el ámbito académico, los expertos reunidos en I-Labs4S coincidieron en que sus implicaciones trascienden la investigación científica. Sectores como la energía, la química, los materiales avanzados, la biotecnología o la fabricación industrial podrían beneficiarse de plataformas capaces de optimizar procesos, desarrollar nuevos productos o identificar materiales innovadores en tiempos muy inferiores a los actuales.
Más allá de la innovación tecnológica, el debate puso de manifiesto la importancia estratégica de estas infraestructuras para la competitividad europea.
Los laboratorios autónomos permiten abordar problemas de enorme complejidad, desde el desarrollo de combustibles sostenibles hasta el diseño de nuevos materiales para baterías, hidrógeno y combustibles sostenibles. Sin embargo, los expertos advirtieron de que el despliegue de esta nueva generación de infraestructuras exige inversiones sostenidas y nuevas políticas de apoyo que faciliten la convergencia entre inteligencia artificial, robótica, ciencia de materiales y digitalización.
"Así como hace décadas se construyeron grandes infraestructuras científicas para la física o la biología, hoy necesitamos impulsar infraestructuras para la ciencia autónoma", señala el Dr. de la Peña O'Shea. "No es únicamente una cuestión científica, es una cuestión de soberanía tecnológica, competitividad industrial y liderazgo económico", añade.
I-Labs4S: construir el futuro de la ciencia
Con la celebración de este simposio y la presentación del BRAIN Lab, IMDEA Energía refuerza su compromiso con el desarrollo de infraestructuras científicas avanzadas y con el impulso de una investigación más eficiente, conectada y orientada a los grandes retos energéticos y tecnológicos de las próximas décadas.