La energía eólica se consolida como uno de los activos estratégicos del nuevo ciclo inversor energético en España, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad de precios y creciente electrificación de la economía. Así lo defendió la presidenta de Asociación Empresarial Eólica, Rocío Sicre, durante la inauguración del Wind Business Forum 2026, donde afirmó que la eólica es “la tecnología ancla del sistema eléctrico y la base sobre la que se construirá el próximo ciclo energético”.
Durante su intervención, Sicre destacó que el sector afronta un momento decisivo, con fundamentos industriales, tecnológicos y económicos sólidos, pero también con desafíos regulatorios y administrativos que condicionan el ritmo de despliegue. El nuevo ciclo energético, explicó, requerirá mayor electrificación, crecimiento de la demanda, más generación eólica y un despliegue coordinado del almacenamiento.
En un escenario internacional marcado por conflictos geopolíticos y tensiones comerciales, la eólica se posiciona como un elemento clave para la seguridad energética y la soberanía nacional, al basarse en un recurso autóctono y no depender de combustibles importados.
Según Sicre, esta característica reduce la exposición de España a crisis de suministro y volatilidad de precios. “La eólica ya no es solo una necesidad para la competitividad. Es una cuestión de seguridad nacional”, señaló ante los cerca de 200 asistentes al encuentro. Además de su papel en la transición energética, la eólica contribuye a la estabilidad operativa del sistema eléctrico gracias a su generación distribuida geográficamente y a su comportamiento no simultáneo, lo que facilita la integración en los mecanismos de regulación de la red.
Liderazgo en el mix eléctrico
En 2025, la eólica se consolidó como primera fuente de generación eléctrica en España, cubriendo el 23,5% de la demanda. Su contribución permitió evitar la importación de 116 metaneros de gas y generó ahorros superiores a 3.000 millones de euros en combustibles fósiles.
Durante el último periodo invernal (noviembre de 2025 a febrero de 2026), la tecnología volvió a liderar el mix con 26,8 TWh generados, superando ampliamente a otras fuentes como la nuclear (17,77 TWh) y el gas (13,6 TWh).
Esta elevada aportación durante los meses de mayor demanda energética refuerza su papel como tecnología clave para garantizar el suministro eléctrico sin depender de combustibles fósiles.
Tecnología eficiente y competitiva
Los nuevos parques eólicos pueden superar las 3.500 horas equivalentes de funcionamiento, lo que permite aprovechar de forma eficiente la infraestructura de red y situar a esta tecnología entre las más competitivas del sistema eléctrico.
Según estimaciones del sector, la eólica genera ahorros anuales de 4.641 millones de euros para consumidores y empresas, contribuyendo a contener los picos de precios del mercado eléctrico.
Permitting y estabilidad regulatoria
Pese a estos fundamentos, el ritmo de instalación de nueva potencia eólica se sitúa por debajo de los objetivos marcados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2030. Desde el sector señalan que la principal barrera no está en la disponibilidad de proyectos o capacidad industrial, sino en los retrasos en los procesos de autorización administrativa y ambiental.
La presidenta de AEE advirtió de que la falta de homogeneidad en los criterios entre administraciones, los plazos prolongados de tramitación y la creciente judicialización de proyectos generan incertidumbre para los inversores y afectan al coste del capital.
En este contexto, el sector reclama la aplicación efectiva del Reglamento Europeo 2022/2577, que establece el principio de interés público superior para las energías renovables, con el objetivo de acelerar la tramitación de proyectos.
Repotenciación y nuevo ciclo inversor
El nuevo ciclo inversor también estará ligado a la repotenciación de parques eólicos existentes, sustituyendo aerogeneradores antiguos por tecnología más eficiente. Sin embargo, el sector defiende que este proceso debe apoyarse en incentivos y marcos regulatorios claros, que reduzcan riesgos y aceleren las decisiones de inversión.
España mantiene actualmente una cobertura completa de la cadena de valor eólica, con más de 280 centros industriales, lo que sitúa al país entre los principales polos industriales del sector en Europa.
El país es además el cuarto exportador mundial de aerogeneradores, con 1.950 millones de euros en exportaciones en 2024, y el sector emplea a más de 37.000 profesionales cualificados. En materia de innovación, la industria acumula 377 patentes europeas y 911 registradas en España.
En un contexto global de competencia tecnológica entre Estados Unidos y China, Sicre subrayó que la eólica es uno de los pocos sectores en los que Europa mantiene una cadena de valor industrial completa, lo que refuerza su importancia estratégica.
Eólica marina y política industrial
La presidenta de AEE también reclamó acelerar el calendario regulatorio para el desarrollo de la eólica marina flotante en España y la convocatoria de las primeras subastas.
Según estimaciones del sector, la instalación de 3 GW de eólica marina podría generar 9.500 millones de euros de contribución al PIB y más de 7.500 empleos, impulsando la economía azul y el desarrollo industrial de puertos y astilleros.
El Wind Business Forum es el encuentro anual organizado por la Asociación Empresarial Eólica para analizar el contexto inversor, regulatorio e industrial del sector en España, reuniendo a empresas, inversores, expertos y representantes institucionales. El evento contó con el patrocinio de compañías del sector energético y tecnológico y fue clausurado por el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard.