Expertos de la Fundación Naturgy y del CSIC destacan la investigación y la colaboración público-privada como ejes clave para la innovación energética

Expertos de la Fundación Naturgy y del CSIC destacan la investigación y la colaboración público-privada como ejes clave para la innovación energética.

La tercera edición de la jornada 'Investigación e innovación en el sector de la energía' estuvo centrada en la descarbonización, la reducción de costes y la garantía de suministro.

Los avances en tecnología e innovación serán determinantes para transformar el modelo energético y cumplir los objetivos climáticos establecidos. Con esta premisa, Fundación Naturgy y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) celebraron la tercera edición de la jornada Investigación e innovación en el sector de la energía, en la que expertos del ámbito científico y empresarial analizaron los retos y oportunidades del sector.

Durante la sesión, Sergio Rojas, investigador del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del ICP-CSIC, destacó el impacto económico y ambiental de los fenómenos climáticos extremos y la urgencia de avanzar en tecnologías de captura de CO2, abaratar los procesos energéticos y aprovechar el potencial de la inteligencia artificial para acelerar la innovación. También subrayó la necesidad de reforzar la concienciación social y apostar por fuentes renovables y alternativas como el biogás, especialmente en sectores difíciles de descarbonizar como el marítimo y la aviación.

En el posterior coloquio, moderado por Alberto Iglesias, subdirector de Disruptores – El Español, participaron Lucía Blanco, subdirectora general de Prospectiva y Estadísticas Energéticas del MITECO; Jesús Chapado, director de Innovación en Naturgy; y el propio Rojas.

Lucía Blanco afirmó que “la innovación tecnológica es el motor de la política energética, clave para acelerar la transición hacia un modelo sostenible y competitivo”. La representante del MITECO señaló que España cuenta con una sólida base científica y tres herramientas esenciales: el PNIEC, el PEICTI y el PERTE ERHA, que impulsan el desarrollo de tecnologías limpias y contribuyen a alcanzar las cero emisiones netas en 2050.

Por su parte, Jesús Chapado explicó que Naturgy trabaja en tecnologías para optimizar la producción de biogás y la gestión de residuos, garantizando una energía más renovable y segura. También insistió en la necesidad de avanzar en soluciones de captura y aprovechamiento de CO2. “La clave está en mantener un equilibrio entre descarbonización, costes y garantía de suministro, sin olvidar la lucha contra la pobreza energética”, afirmó, destacando la importancia de la colaboración público-privada para alinear la investigación con las demandas reales del mercado.

Rojas, por su parte, recalcó que alcanzar los objetivos de descarbonización en aviación y transporte marítimo requiere el impulso de tecnologías avanzadas adaptadas a cada proyecto. En este sentido, el CSIC ofrece a las empresas un espacio de colaboración a través de la Plataforma PTI TransEner+, orientada al desarrollo y validación de soluciones innovadoras.

En la apertura del encuentro, Rafael Villaseca, presidente de Fundación Naturgy, subrayó que “la investigación científica y tecnológica será decisiva para el futuro del sector energético”. Villaseca insistió en que “los objetivos planteados solo serán alcanzables si seguimos avanzando en las líneas de innovación que ya están dando frutos”.

Por su parte, Eloísa del Pino, presidenta del CSIC, puso en valor el esfuerzo de la institución por orientar la investigación hacia los retos actuales mediante las Plataformas Temáticas Interdisciplinares (PTI), que agrupan a 237 investigadores de 22 centros en áreas como las energías renovables, el almacenamiento, la descarbonización, el hidrógeno y la electrificación. Además, destacó el papel del CSIC como primer patentador público y privado español en la Unión Europea, recordando que “el 20% de nuestras patentes las explotamos mediante la creación de nuevas empresas”.

La jornada reafirmó la idea de que la innovación y la cooperación institucional son las principales herramientas para lograr un sistema energético competitivo, sostenible y neutro en carbono, capaz de garantizar la seguridad de suministro y acelerar la transición hacia un modelo descarbonizado.