Genesal Energy ha diseñado y suministrado un grupo electrógeno de media tensión para una planta de valorización energética de residuos (waste to energy) ubicada en el sur de Londres, en Reino Unido, con el objetivo de garantizar la continuidad operativa en una infraestructura industrial crítica.
La instalación transforma residuos no reciclables en energía eléctrica, en un proceso altamente regulado donde la seguridad de suministro es un requisito clave. En este contexto, el equipo desarrollado por la compañía actúa como sistema de respaldo ante fallos de red y permite el arranque en black start de la turbina principal, asegurando la operatividad incluso en escenarios de interrupción eléctrica.
El grupo electrógeno, modelo GEN2900YA, cuenta con una potencia Prime de 2.625 kVA y una potencia Standby de 2.900 kVA, y ha sido diseñado para alimentar los servicios auxiliares de la planta. Entre sus principales características técnicas destaca un sistema de refrigeración remota, que incluye intercambiadores del motor, bombas de circulación del circuito secundario y aerorrefrigerador.
El diseño incorpora además silenciadores de entrada y salida de aire, sistemas de atenuación acústica en el escape y una chimenea de acero inoxidable de doble pared, adaptada estéticamente a la fachada del edificio.
El desarrollo del proyecto se ha llevado a cabo en estrecha colaboración con el cliente y los equipos de obra civil, permitiendo una integración completa a nivel técnico y operativo, tanto en la fase de instalación como en la explotación. Este enfoque ha facilitado la adaptación del sistema a los requerimientos específicos del proceso industrial.
Según José Manuel Fernández, CEO y CCO de Genesal Energy, “el sistema desarrollado permite integrarse en un proceso industrial complejo garantizando seguridad, fiabilidad y continuidad operativa desde el primer arranque”.
Con este proyecto, la compañía refuerza su presencia en el mercado británico, donde ya ha participado en el desarrollo de soluciones energéticas para infraestructuras críticas, incluyendo aplicaciones en el ámbito sanitario y aeroportuario.