El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible han presentado a audiencia pública el Marco de Acción Nacional (MAN), instrumento estratégico elaborado para dar cumplimiento al Reglamento europeo sobre infraestructura para los combustibles alternativos (AFIR).
El documento establece una hoja de ruta para acelerar el despliegue de infraestructuras de recarga y suministro de combustibles alternativos en el transporte por carretera, ferrocarril, puertos y aeropuertos. La electrificación del transporte se considera clave para la descarbonización, al representar actualmente el 42% del consumo final de energía y el 32,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero en España.
Más de 42.000 puntos de recarga pública
España cuenta actualmente con 42.318 puntos de recarga de acceso público, que suman una potencia instalada de 2.269 MW. Esta capacidad supera en 2,66 veces el mínimo exigido por la normativa europea en relación con el parque de vehículos electrificados.
El MAN sitúa ahora el foco en incrementar la potencia disponible y la cobertura de alta capacidad, especialmente en la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T). Entre las actuaciones previstas figura el programa MOVES Corredores, dotado con 200 millones de euros para instalaciones de al menos 300 kW. Además, las estaciones de servicio con ventas superiores a 10 millones de litros deberán disponer de una potencia mínima de 400 kW, que aumentará hasta 600 kW en 2027.
Electrificación de puertos y alternativas ferroviarias
El plan también contempla la electrificación de los principales puertos mediante sistemas OPS (Onshore Power Supply). Los 26 puertos sujetos a las obligaciones europeas deberán avanzar hacia una potencia instalada de 919 MW en 2030, con capacidad para cubrir al menos el 90% de las escalas de determinados buques.
En el ámbito ferroviario, el 67% de la red está electrificada actualmente. Las actuaciones previstas permitirán elevar esta cobertura hasta el 78%, mientras que en los tramos donde la electrificación convencional no resulte viable se analizarán trenes propulsados mediante hidrógeno o baterías.
Con este marco, el Gobierno pretende avanzar hacia una movilidad de cero emisiones, combinando electrificación, combustibles alternativos y nuevas soluciones tecnológicas para los segmentos de transporte más difíciles de descarbonizar.