Grifols, compañía especializada en producción de medicamentos plasmáticos, ha alcanzado un acuerdo de compra de energía renovable (PPA) con Engie para adquirir un total de 40 GWh anuales durante los próximos 10 años. El acuerdo, que estará vigente entre 2027 y 2037, complementa el abastecimiento actual de electricidad renovable en la compañía y le permitirá cubrir el 66% de su demanda de energía eléctrica en España mediante fuentes renovables.
La electricidad suministrada a Grifols procederá de nuevos activos solares fotovoltaicos y eólicos ubicados en España. Gracias al abastecimiento de estas instalaciones, se espera que la compañía evite alrededor de 8.000 toneladas de CO2 al año.
A través de este PPA renovable a largo plazo, Grifols se beneficia de un suministro estable y predecible de electricidad renovable, mientras que Engie se compromete a suministrar energía generada por los activos contratados durante toda la vigencia del acuerdo. El desarrollo de estas instalaciones renovables contribuirá a reforzar la capacidad de generación eléctrica de España y a impulsar la transición energética del país.
Cero emisiones netas en 2050
El acuerdo entre Grifols y Engie responde al compromiso de la compañía por reducir en un 42% sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero (GEI) de alcance 1 y 2 y en un 25% las de alcance 3 (año base 2022) para el año 2030. Todo ello, con el objetivo final de alcanzar las cero emisiones netas en 2050.
Para lograrlo, una de las claves es la apuesta de la compañía por ampliar e impulsar el uso de energías renovables. En este sentido, y de acuerdo con los objetivos que Grifols se ha fijado en su estrategia de sostenibilidad, la compañía tiene previsto que el 100% de la electricidad que consuma provenga de fuentes renovables en 2030. Este compromiso incluye la compra de energía verde y la promoción de nuevas instalaciones de generación eléctrica, complementándose con contratos de suministro de energía eléctrica renovable.
Asimismo, Grifols construirá una nueva planta de producción en Lliçà de Vall que cubrirá el 100% de sus operaciones con electricidad renovable, al tiempo que implementará sistemas de medición y gestión inteligente de recursos en un campus altamente digitalizado, para optimizar el consumo de energía y agua y minimizar el consumo innecesario en favor de la eficiencia energética. La aplicación de buenas prácticas de economía circular garantizará que los materiales se reutilicen a lo largo de su ciclo de vida. La planta empezará a construirse este mismo año y está previsto que entre en funcionamiento en 2030.