Iberdrola invertirá 47.000 millones para impulsar la transición energética, el empleo y las emisiones netas nulas

Esta inversión se realizará entre 2023 y 2025. Estados Unidos será el principal destino de inversión (47%, incluyendo inversiones orgánicas y la integración de PNM Resources), seguido del Reino Unido (16%), España (13%) y Latinoamérica (11%)

Iberdrola avanza en su crecimiento mundial con unas inversiones de 47.000 millones de euros durante el periodo 2023-2025 para impulsar la transición energética, el empleo y las emisiones netas nulas. Así lo ha comunicado la compañía en la presentación de su Capital Markets Day, que se ha celebrado en Londres.

Tal y como ha explicado el presidente del grupo, Ignacio Galán, el crecimiento de este Plan estratégico está basado en inversiones orgánicas en todos los mercados y en la transacción de PNM Resources, a la que destinará 11.000 millones de euros.

En concreto, de los 47.000 millones de euros de inversión, un 80% se destinará a países con calificación A, con marcos regulatorios estables y ambiciosos objetivos de electrificación. Por países, el grupo destinará el 47% de sus inversiones a Estados Unidos -incluyendo inversiones orgánicas y la integración de PNM Resources-, que se sitúa como el principal mercado de expansión para los próximos tres años. En segundo lugar, se encuentra Reino Unido, con un 16%. Además, Iberdrola impulsa la diversificación geográfica a través de un enfoque adicional en países como Alemania, Francia y Australia, a los que destinará el 13% de la inversión total.

En España, las inversiones superarán los 6.000 millones de euros en tres años, el 13% del total, en línea con la media de los últimos ejercicios. Con este planteamiento inversor, la compañía contribuirá a un empleo de 85.000 personas en España para 2025.

 

Un crecimiento en mercados predecibles y asegurados
Analizando las principales inversiones por áreas de negocio, Iberdrola destinará 27.000 millones de euros a redes y 17.000 millones de euros al área de renovables. 

Para la compañía, las redes son la columna vertebral de la integración de la nueva capacidad de las renovables y permitirán implantar nuevas soluciones y servicios distribuidos. Con las inversiones en esta área, la compañía se asegura marcos predecibles y protección frente a la incertidumbre macroeconómica. Este compromiso le permitirá alcanzar una base de activos regulados de 56.000 millones de euros en 2025, lo que supone un crecimiento del 44% respecto a los 39.000 millones de euros estimados para este ejercicio.

El 85% de las inversiones orgánicas en esta área está prácticamente aseguradas, ya que se realizan en proyectos con tarifas ya cerradas o con negociaciones avanzadas y con condiciones conocidas. En torno al 20% de las inversiones en transmisión irán dirigidas a Reino Unido, Estados Unidos y Brasil.

Al negocio de renovables la compañía pretende destinar en torno a 17.000 millones de euros enfocando el crecimiento en proyectos asegurados, de alta calidad y con la mejor relación riesgo/retorno. De esta cuantía un 46% se centrará en la eólica marina de Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. En el resto de las tecnologías, la eólica terrestre acaparará el 25% de la inversión, la fotovoltaica un 24%, la hidráulica, un 2% y las baterías, un 3%.

A raíz de estas inversiones, la compañía incrementará en 12.100 MW su capacidad instalada renovable, hasta alcanzar los 52.000 MW en 2025 -3.100 MW eólica terrestre, 6.300 MW fotovoltaica, 1.800 MW offshore, 700 MW de baterías y 200 MW de hidráulica-, frente a los 40.000 MW previstos para este ejercicio. El grupo ya cuenta con un 50% de la nueva capacidad asegurada y en torno a un 95% de la producción estará contratada para 2025.