La European Resilience Alliance for Clean Hydrogen & Derivatives (ERA) ha sido presentada en el Parlamento Europeo como una iniciativa paneuropea que agrupa a grandes compañías industriales con el objetivo de acelerar el despliegue del hidrógeno limpio y reforzar la competitividad y la autonomía energética de Europa.
La alianza, liderada por consejeros delegados, integra a empresas de toda la cadena de valor, entre ellas Enagás, RWE, Thyssenkrupp, Moeve o SEFE, en colaboración con Hydrogen Europe. Su misión es impulsar la descarbonización industrial mediante el desarrollo de combustibles y materias primas bajas en carbono, así como promover mercados escalables y corredores energéticos transfronterizos.
ERA plantea dos ejes de actuación: por un lado, actuar como voz unificada ante las instituciones para mejorar los marcos regulatorios y de financiación; por otro, coordinar la cadena de valor para identificar y resolver cuellos de botella en proyectos e infraestructuras.
Coincidiendo con su lanzamiento, la alianza ha publicado un libro blanco que advierte de que menos del 7% de los proyectos de hidrógeno en Europa han alcanzado una decisión final de inversión, debido a barreras regulatorias, altos costes eléctricos, incertidumbre en la demanda y falta de infraestructuras.
El documento propone medidas como crear demanda estable, simplificar los marcos normativos, movilizar capital privado y acelerar el desarrollo de redes de hidrógeno.
La iniciativa se enmarca en un contexto de creciente presión geopolítica y energética, donde el hidrógeno se posiciona como vector clave para reducir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia un sistema energético más resiliente.