ISE Energía pone en marcha para AZSA la mayor planta de autoconsumo de España

ISE Energía

ISE Energía ha inaugurado la mayor planta de autoconsumo fotovoltaico de España para Asturiana de Zinc. La instalación de 28.72 MW está en pleno funcionamiento en Salinas, marcando un hito en la transición energética de Asturias.

ISE Energía ha puesto en marcha la mayor planta de autoconsumo fotovoltaico de España para Asturiana de Zinc (Grupo Glencore). Esta instalación de 28.72 MW de energía limpia ya está plenamente operativa, tras completar con éxito las fases de ingeniería, construcción, comisionado y puesta en servicio.

Ubicada en los terrenos de las antiguas balsas de residuos de la zona de El Espartal (Salinas), esta instalación supone un nuevo impulso para la transición energética en el Principado de Asturias. El proyecto, iniciado en noviembre de 2024, se ubica en una zona marcada por intensas ráfagas de viento del nordeste que pueden alcanzar los 140 km/h.

Estas condiciones climáticas y la naturaleza del suelo fueron determinantes en el planteamiento técnico: se optó por una estructura lastrada con una inclinación específica para resistir la carga eólica. Esta solución permite adaptar, además, la planta a las particularidades de la superficie sin necesidad de realizar perforaciones.

Tras la finalización de los trabajos de instalación y las correspondientes pruebas técnicas, la planta ha sido energizada y sincronizada con la red eléctrica interna del cliente, permitiendo a AZSA la autoproducción y consumo de la energía generada por la planta fotovoltaica. La instalación permitirá generar aproximadamente 32.600 MWh/año de energía renovable, lo que supone reducir la huella de carbono en 6.000 toneladas de CO2 cada año.

Para Asturiana de Zinc, como empresa líder del sector metalúrgico, la puesta en marcha de la mayor instalación fotovoltaica de autoconsumo en España ha marcado un nuevo hito en su compromiso con la sostenibilidad y la competitividad.

El proyecto constituye un paso firme en la diversificación de su mix energético y en la integración progresiva de fuentes renovables en un proceso industrial altamente electrointensivo, donde cada avance en descarbonización supone un reto tecnológico y económico considerable.

Desde el punto de vista económico, esta iniciativa refuerza la resiliencia de Asturiana de Zinc frente a un entorno energético complejo y volátil. La incorporación de generación renovable propia contribuye a mejorar la previsibilidad de los costes energéticos y a consolidar la competitividad de la compañía en los mercados internacionales.

En términos de sostenibilidad, la instalación fotovoltaica representa una palanca clave dentro de la hoja de ruta de la compañía hacia una economía baja en carbono.  Proyectos como este evidencian tanto el potencial como los desafíos de la transición energética en sectores con un alto consumo eléctrico, donde la electrificación limpia requiere soluciones complementarias y un enfoque gradual.

Con esta inversión, Asturiana de Zinc reafirma su apuesta por un modelo industrial más sostenible, innovador y eficiente, demostrando que incluso en los entornos más exigentes, cada paso hacia la integración de energías limpias contribuye a construir una industria más competitiva y alineada con los retos climáticos del futuro.

El impacto de ISE Energía y Asturiana de Zinc en Asturias trasciende lo ambiental para convertirse en un motor de arraigo socioeconómico. Con el desarrollo de su planta, ambas compañías han blindado el compromiso con el proveedor local, asegurando que el valor añadido de la transición energética se quede y se reinvierta en la comunidad, transformando la geografía industrial asturiana en un polo de actividad económica sostenible.

“Nos llena de profundo orgullo alcanzar este importante hito”, declara David Fernández, director de ISE Energía. “No solo por la envergadura del proyecto, sino porque confirma que el autoconsumo a gran escala es ya una alternativa viable y altamente competitiva.” Asimismo, añade: “Hoy celebramos este logro con satisfacción, conscientes de que representa un avance significativo en la transformación de nuestro modelo energético”.

El proyecto se consolida como un ejemplo de transformación del territorio y de colaboración entre grandes agentes económicos, orientado a generar valor sostenible y beneficios duraderos para la sociedad asturiana.