Moeve ha comenzado el ejercicio 2026 con un sólido desempeño financiero y un impulso claro hacia su transformación energética. La compañía ha cerrado el primer trimestre con un EBITDA CCS ajustado de 506 millones de euros, lo que supone un incremento del 34 % respecto al mismo periodo del año anterior, apoyado en la fortaleza de sus principales negocios y en un entorno marcado por la volatilidad geopolítica y de los mercados energéticos.
El beneficio neto CCS ajustado alcanzó los 147 millones de euros, un 7 % más interanual, mientras que el flujo de caja procedente de las operaciones se situó en 283 millones. Las inversiones ascendieron a 272 millones de euros, de las cuales un 69 % se destinó a proyectos vinculados a la transición energética, en línea con la estrategia corporativa “Positive Motion”.
Inversión en transición energética y proyectos estratégicos
La compañía ha reforzado de forma significativa su hoja de ruta hacia la descarbonización. En los últimos cinco años, Moeve ha invertido 2.085 millones de euros en España para mejorar la eficiencia y flexibilidad de sus activos energéticos, con el objetivo de reforzar la seguridad de suministro en Europa.
Uno de los hitos más relevantes del trimestre ha sido la decisión final de inversión del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, considerado el mayor proyecto de hidrógeno verde del sur de Europa. Esta primera fase contará con 300 MW de capacidad de producción ampliables y ha recibido apoyo institucional a través de fondos europeos.
En palabras de su consejero delegado, Maarten Wetselaar, “las inversiones actuales están sentando las bases de una energía limpia, segura e independiente para las próximas décadas”, en un contexto internacional que, según la compañía, refuerza la necesidad de acelerar la autonomía energética europea.
Impacto económico y evolución del negocio
El flujo de caja y la inversión se han desarrollado en paralelo a un incremento temporal del capital circulante, condicionado por la volatilidad del mercado y el aumento de inventarios estratégicos. La deuda neta se situó en 2.562 millones de euros, manteniéndose estable en relación con el EBITDA en 1,6 veces, dentro de la política financiera conservadora de la empresa.
En materia fiscal, Moeve aportó 1.068 millones de euros en impuestos en España durante el trimestre, de los cuales 704 millones fueron soportados directamente y 364 millones recaudados para la Agencia Tributaria.
Por divisiones, el negocio de Energía lideró el crecimiento con un EBITDA de 404 millones de euros, seguido de Química, que alcanzó los 62 millones, y Exploración y Producción, con 84 millones impulsados por la mejora de los precios del crudo.
Movilidad, alianzas y sostenibilidad
La compañía también ha reforzado su estrategia de movilidad sostenible, ampliando su programa de fidelización ante el contexto de precios elevados de la energía, con beneficios que han permitido un ahorro acumulado de 17 millones de euros para sus clientes.
En paralelo, Moeve ha suministrado más de 515 toneladas de combustible sostenible de aviación (SAF) en vuelos operados desde Canarias hacia varias ciudades alemanas, consolidando su presencia en el mercado de combustibles alternativos.
Otro de los movimientos destacados del trimestre ha sido el anuncio de conversaciones con Galp para una posible integración de negocios downstream en la península ibérica, una operación aún en fase preliminar pero que podría dar lugar a dos plataformas energéticas de referencia en Europa.
Un inicio de año marcado por la transformación
El arranque de 2026 confirma la aceleración del giro estratégico de Moeve hacia un modelo energético más diversificado y bajo en carbono, en un momento en el que la seguridad energética y la estabilidad de precios vuelven a situarse en el centro del debate europeo.
Con inversiones crecientes en hidrógeno verde, movilidad sostenible y eficiencia industrial, la compañía busca consolidarse como uno de los actores clave en la transición energética en la península ibérica y en el conjunto del continente.