Triodos Bank ha reunido en Bilbao a especialistas del sector cultural para abordar cómo medir y reducir la huella ambiental de eventos y producciones audiovisuales, y cómo la sostenibilidad está transformando la forma de producir, financiar y vivir la cultura. El encuentro, celebrado en Torre BAT dentro del ciclo “Desayunos con Impacto”, se ha desarrollado bajo el título “Sostenibilidad en el sector Cultura” y ha sido moderado por Eneko Muruzabal, responsable de Cultura y Sostenibilidad en Bilibin.
La mesa redonda ha contado con la participación de Paloma Andrés Urrutia, cofundadora y directora de Relaciones Institucionales de Mrs. Greenfilm, Carlos Juárez, CEO de Basque Films y Paloma Orte, directora de Sostenibilidad de Last Tour. El encuentro ha contado también con la participación institucional de Garikoitz Cuartango, director de Zona Norte de Empresas e Instituciones de la entidad.
La conversación celebrada en Bilbao conecta con el reto, especialmente relevante para Euskadi, de reducir el impacto ambiental de eventos culturales, festivales y producciones en ámbitos como la movilidad, la energía, el agua, las compras, las infraestructuras y los residuos. Según datos de Ihobe a partir de la metodología Erronka Garbia y de Declaraciones Ambientales de Eventos validadas, el transporte de asistentes puede representar la mayor parte de la huella de carbono de los eventos culturales de gran formato, y en el caso de los internacionales llega al el 81 % debido al uso del vehículo privado y vuelos.
La cultura como palanca de sostenibilidad en un territorio predispuesto al cambio
El debate se ha enmarcado en una realidad especialmente relevante para Euskadi, un territorio con identidad cultural fuerte, un ecosistema creativo arraigado y una ciudadanía dispuesta a incorporar criterios ambientales en su vida cotidiana. Según el Informe de Coyuntura Ambiental de Euskadi 2025, el 85 % de la población vasca se muestra abierta a modificar sus hábitos para ser más respetuosa con el medioambiente. Un 51 % lo haría en cualquier caso y un 34 % si el cambio no supone un gran esfuerzo.
Esa predisposición social convive con impactos ambientales concretos en la actividad cultural. Según Ihobe, una persona que asiste a un festival de música masivo en Euskadi puede generar entre 1,7 y 2,1 kilos de residuos al día, principalmente plásticos de un solo uso, vidrio, cartón y materia orgánica. Además, el gasto bruto indirecto de agua por asistente y día es de 15 y 25 litros, sobre todo en saneamiento y servicios de hostelería internos. En el caso de Bilbao, el debate cobra especial sentido en una ciudad que ha utilizado la cultura como eje de regeneración económica y social, junto con el urbanismo y la sostenibilidad.
Este reto conecta también con una tendencia internacional que sitúa a la cultura como palanca de transformación sostenible, desde documentales climáticos como Before the Flood, impulsado por Leonardo DiCaprio, hasta iniciativas como MONDIACULT de la UNESCO o la New European Bauhaus de la Comisión Europea.
Garikoitz Cuartango, director de Zona Norte de Empresas e Instituciones de la entidad, ha destacado que “en Triodos creemos que la cultura puede acelerar cambios porque conecta con las personas desde la identidad y la experiencia compartida. En Euskadi, donde la vida cultural está tan arraigada al territorio y a sus particularidades, la sostenibilidad debe traducirse en proyectos financiables y con impacto positivo real”.
En este contexto, el sector cultural puede desempeñar un papel relevante en la conversación sobre sostenibilidad, tanto por la evolución de sus propios modelos de producción como por su capacidad para conectar con la ciudadanía, generar comunidad y abrir conversaciones nuevas sobre hábitos de consumo.
Desde el ámbito audiovisual, Paloma Andrés Urrutia, cofundadora y directora de Relaciones Institucionales de Mrs. Greenfilm, puso el foco “en la necesidad de transformar los modelos de negocio en las industrias culturales para que se adapten a las exigencias actuales. Necesitamos valentía para cambiar planteamientos y salir de la frase ‘esto siempre se ha hecho así´. Si queremos ver cosas que no hemos visto todavía, tendremos que hacer otras nuevas que todavía no hemos hecho”.
Por su parte, Carlos Juárez, CEO de Basque Films, destacó que "desde la Asociación de Productoras Vascas epe-ibaia entendemos la sostenibilidad como la capacidad de generar el máximo valor cultural, social y económico con el uso más eficiente posible de los recursos. No se trata únicamente de consumir menos, sino de evitar el desperdicio, optimizar procesos y reforzar la competitividad de nuestras empresas en un mercado audiovisual cada vez más global. Una industria sostenible es aquella que sabe transformar mejor sus recursos en talento, empleo, innovación e historias capaces de llegar más lejos".
Desde la perspectiva de los grandes eventos, Paloma Orte, directora de Sostenibilidad de Last Tour, subrayó que “en Last Tour pensamos que la sostenibilidad en cultura no puede quedarse en una declaración de intenciones. Una certificación ordena, exige y ayuda, pero la transformación real ocurre cuando esos criterios entran en las decisiones cotidianas de la organización y en la manera en que producimos, colaboramos y nos relacionamos con el territorio”.
Durante el debate, las personas participantes compartieron su experiencia sobre cómo avanzar hacia modelos culturales más sostenibles desde distintos ámbitos de actividad, como el audiovisual, la producción cultural y los eventos. La conversación abordó también la necesidad de planificar, medir y reducir impactos asociados a la movilidad, los residuos y el consumo energético, así como el papel de la inversión para acompañar proyectos con impacto positivo en el territorio.
Financiar una cultura con impacto
El diálogo también ha puesto el foco en el papel de la financiación para acompañar proyectos culturales sostenibles, especialmente en un sector donde reducir la huella ambiental exige planificación, medición, colaboración entre agentes y capacidad de inversión.
El objetivo de estos “Desayunos con Impacto” que organiza Triodos Bank es impulsar espacios de diálogo que conecten cultura, financiación e impacto positivo, y acompañar la transformación de sectores de la economía real hacia modelos más sostenibles.