El nuevo parque solar de IB Vogt en Segovia: cuatro plantas fotovoltaicas con una capacidad combinada de 513,1 MWp

El nuevo parque solar de IB Vogt en Segovia: cuatro plantas fotovoltaicas con una capacidad combinada de 513,1 MWp.

Con una extensión de 666,5 hectáreas y 887.409 paneles solares, el clúster genera 1.036,6 GWh de electricidad limpia al año, como para abastecer a unos 300.000 hogares.

La empresa alemana IB Vogt ha inaugurado su proyecto más ambicioso en España. Se trata del Clúster de Segovia, un conjunto de cuatro plantas fotovoltaicas a escala industrial con una capacidad combinada de 513,1 MWp, lo que supone el parque solar más grande de la provincia de Segovia y el cuarto proyecto más grande de este tipo en toda España. Al evento de inauguración asistieron los compradores de energía —entre ellos Thermo Fisher Scientific, Corning Incorporated, Equinix y otros—, todos firmantes de los contratos de compraventa de energía (PPA) a largo plazo y representantes del Gobierno de España, de la Junta de Castilla y León y de la Diputación de Segovia, así como de la Embajada de Alemania en España y de la Cámara de Comercio Alemana para España (AHK Spanien). También los tres alcaldes de las localidades donde se ubican las plantas: Abades, Martín Miguel y Valverde del Majano.

En funcionamiento desde el pasado mes de marzo, el Clúster de Segovia se compone de cuatro plantas solares, cada una respaldada por contratos de compraventa de energía (PPA) a largo plazo con empresas mundiales: la planta solar Serbal (174 MWp), la planta solar Castaño (134 MWp), la planta solar Pato (110 MWp) y la planta solar Baobab (95,1 MWp). Estos acuerdos buscan jugar un papel crucial en la aceleración de la transición energética limpia en España, al garantizar un suministro energético estable y a largo plazo procedente de la energía solar. Los PPA apoyan los objetivos de sostenibilidad, con un impacto positivo en los municipios locales gracias a la reducción de emisiones de carbono, la contribución a la resiliencia de la red eléctrica y la previsibilidad de costes tanto para empresas como para comunidades.

Con una extensión de 666,5 hectáreas y dotados de 887.409 paneles solares, los cuatro proyectos del Clúster de Segovia generan aproximadamente 1.036,6 GWh de electricidad limpia al año —suficiente para abastecer a unos 300.000 hogares—, evitando así la emisión de más de 480.000 toneladas de CO2 anualmente. Ib Vogt contrató a trabajadores de más de 19 empresas distintas durante la fase de construcción, y el clúster ya ha contribuido con aproximadamente 6 millones de euros en impuestos, estimándose además una aportación fiscal anual adicional de 1,3 millones de euros a los municipios colindantes durante los 25 años de vida útil del proyecto.

Los cuatro proyectos fotovoltaicos están diseñados para responder a las necesidades de inversores de PPA a gran escala y largo plazo, y una parte importante de la energía generada ya ha sido adquirida por entidades internacionales activas en el mercado energético europeo. La planta Serbal Solar ya ha firmado PPAs con Thermofisher y Eurofins; Castaño Solar tiene un acuerdo firmado con Apple, que busca alcanzar la neutralidad de carbono en toda su cadena de suministro para 2030. Mientras que los offtakers de Pato y Baobab se anunciarán próximamente.

Las cuatro plantas cuentan con seguidores solares a un eje y tecnología bifacial que maximiza la captación de energía. La infraestructura de evacuación incluye dos subestaciones elevadoras de 30/132 kV y 30/132/400 kV, con líneas subterráneas y un tramo final aéreo de forma que se minimiza el impacto ambiental y visual.

Por otro lado, el proyecto también ha generado beneficios medioambientales significativos además de la generación de energía limpia, destinándose un total de 1,3 millones de euros a estas medidas durante la fase de construcción. IB Vogt implementó acciones como el seguimiento de flora y fauna, evaluaciones acústicas, supervisión arqueológica y gestión del suelo fértil, minimizando el impacto mediante superficies impermeabilizadas. Los proyectos incluyeron además mejoras de hábitat —vallado con plantas autóctonas, cajas nido, estanques y seguimiento de nidos por GPS—, así como la monitorización de fauna con cámaras para observar la adaptación de la vida silvestre. Asimismo, se han incorporado elementos de agrivoltaica en los proyectos, que permiten el pastoreo de ovejas en todas las plantas. Desde la compañía agradecieron su colaboración a los ganaderos locales.

Además, en colaboración con la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León (JCyL), IB Vogt apoya proyectos locales de conservación, como la protección de la alondra de Dupont, la renovación del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, la restauración de la Ermita del Casuar con fines de educación ambiental y la instalación de cámaras de vigilancia para la detección de incendios forestales. Se ha asignado un importe adicional de 1,3 millones de euros para estas actuaciones futuras a lo largo de la vida útil de los proyectos, que incluirán esfuerzos de revegetación, mantenimiento continuo de las medidas medioambientales e informes de seguimiento ambiental periódicos.

Autoridades cortan la cinta como inauguración del Clúster de Segovia.
Autoridades cortan la cinta como inauguración del Clúster de Segovia.

La puesta de largo de la instalación reunió a actores clave del sector energético, representantes gubernamentales y líderes de la industria. Intervinieron Anton Milner, ex CEO de Ib Vogt; Andreas Schell, el nuevo máximo mandatario de la compañía desde principios de este mes y Ignacio De Oñate, director regional para España de la compañía. Todos destacaron el impacto de los proyectos, la importancia del desarrollo sostenible, la seguridad energética a largo plazo y la innovación colaborativa como motores de la transición energética global.

“La transición energética no es solo una opción estratégica, sino una obligación ética. España tiene ante sí a una oportunidad única para liderar en Europa la transformación de sus sistemas energéticos hacia una electrificación más limpia, económica y resiliente", valoró Schell. El directivo remarcó que esta transición exige no solo tecnología, sino también un cambio de mentalidad: “Debemos impulsar el despliegue de baterías y remunerar adecuadamente los servicios esenciales del sistema que históricamente han sido ignorados”.

Por su parte, Anton Milner, que continúa actualmente como accionista de la compañía, definió como “clave” el momento actual para redefinir la forma en que el mundo se abastece de energía. "El Clúster de Segovia es la mayor cartera de proyectos en la historia de IB Vogt y ha sido posible gracias a una sólida colaboración entre instituciones públicas y privadas. El sector necesita soluciones claras y ágiles, espacio para tecnologías emergentes y una tramitación administrativa más ágil. La innovación no es una opción: es el único camino posible. Segovia demuestra lo que se puede lograr cuando trabajamos juntos para descarbonizar”, incidió.

Ignacio De Oñate reclamó una “reflexión profunda sobre el futuro energético del país" y ha llamado a “desbloquear” el acceso al consumo eléctrico por parte de nuevos sectores. “Tenemos precios cero o negativos durante muchas horas solares. Esto supone un desperdicio de energía renovable y distorsiona el modelo marginalista”, señaló. El directivo planteó la necesidad de evaluar si el modelo actual es sostenible y si las empresas podrán operar a largo plazo bajo esas condiciones.

En cuanto a la parte política, Marián Rueda, subdelegada del Gobierno en Segovia definió el proyecto como “una oportunidad de crecimiento económico y de generar empleo dando valor a la economía local. 

La directora de Política Económica y Competitividad de la Junta de Castilla y León, Rosa Cuesta, destacó el impacto económico del sector energético en la comunidad autónoma. Además, aseguró que la Junta viene desde hace años reivindicando ”que se prioricen inversiones en red eléctrica y que se desbloqueen los concursos en zonas cercanas a las redes de transporte". 

Miguel Ángel De Vicente, presidente de la Diputación de Segovia, recordó la importancia de recompensar a las zonas que se presten a este tipo de proyectos: “Que no se lleven toda la energía y nos dejen al menos lo que necesitamos nosotros”.