La operatividad y la conectividad IoT, los verdaderos retos de la infraestructura de recarga en España

Recarga VE

La red de recarga de vehículos eléctricos en España crece, pero la falta de operatividad es un desafío. La conectividad IoT es clave para asegurar disponibilidad y eficiencia en la gestión de los puntos de carga.

La infraestructura pública de recarga para vehículos eléctricos continúa creciendo en España, pero el gran reto ya no es solo instalar nuevos puntos, sino conseguir que estén plenamente operativos. Según el último Barómetro de Electromovilidad de ANFAC, la red pública alcanza los 56.682 puntos operativos tras sumar 1.605 instalaciones en el segundo trimestre de 2026.

Sin embargo, 17.821 puntos ya instalados permanecen fuera de servicio, lo que representa cerca del 24% de toda la red. Si estuvieran disponibles, España superaría los 74.500 cargadores. Además, el 68% de la red corresponde a puntos de hasta 22 kW, mientras que solo el 5% dispone de potencias de 250 kW o superiores, clave para la larga distancia y el transporte pesado. Con un indicador de 15,4 puntos sobre 100, España sigue lejos de la media europea (31,1).

Para Wireless Logic, proveedor global en conectividad IoT, este escenario exige soluciones tecnológicas que permitan gestionar, supervisar y mantener los puntos de forma eficiente durante todo su ciclo de vida.

"La movilidad eléctrica ya no depende únicamente del número de cargadores instalados, sino de que estos permanezcan conectados, disponibles y puedan gestionarse de forma remota", explica Ander Aguirrebeitia, experto IoT de Wireless Logic España.

Ciberseguridad y gestión remota: pilares de la disponibilidad

Dada la distribución geográfica de los equipos, monitorizar el estado de los cargadores y detectar incidencias en tiempo real es crucial. A ello se suma la ciberseguridad, una condición indispensable: cualquier anomalía puede causar interrupciones del servicio o riesgos en la red. Soluciones como Anomaly & Threat Detection permiten identificar patrones anómalos y avanzar en el cumplimiento de la Cyber Resilience Act (CRA) de la UE.

Por otro lado, la resiliencia de la red depende del conjunto de la arquitectura de comunicaciones (hardware, routers industriales y gestión inteligente). Gracias al aprovisionamiento remoto mediante eSIM y plataformas de gestión como SIMPro, los operadores pueden:

  • Cambiar perfiles de conectividad sin sustituir la SIM, facilitando la expansión internacional.
  • Seleccionar automáticamente la mejor red disponible para evitar caídas de cobertura.
  • Centralizar miles de cargadores, automatizar alertas y potenciar el mantenimiento preventivo, reduciendo desplazamientos técnicos.

Un ecosistema conectado hacia el futuro

Como socio de AEDIVE y participante en eventos del sector como el Congreso Europeo de Movilidad Eléctrica (CEVE) en Barcelona, Wireless Logic colabora con fabricantes e integradores para consolidar una red fiable.

"La siguiente etapa de la movilidad eléctrica pasa por garantizar que cada punto permanezca operativo, conectado y preparado para evolucionar. La conectividad IoT será uno de los pilares para alcanzar ese objetivo", concluye Aguirrebeitia.