Som Energia ha formalizado la venta de la planta de biogás Makassar, situada en Torregrossa (Lleida), tras concluir que la instalación ha dejado de ser estratégica desde el punto de vista económico, técnico y ambiental.
La planta, operativa desde 2014, fue un proyecto pionero en el Estado al estar promovido y gestionado bajo un modelo de propiedad ciudadana, con el objetivo de diversificar la generación renovable de la cooperativa. Sin embargo, tras más de una década de operación, el coste de producción energética se ha situado significativamente por encima del de otras tecnologías renovables presentes en su cartera.
El modelo de negocio del biogás, basado en parte en la gestión y valorización de residuos, se aleja del enfoque prioritario de Som Energia, centrado en la producción de electricidad 100% renovable. En este contexto, la cooperativa considera que la instalación presenta mayor viabilidad bajo la gestión de operadores especializados en tratamiento de residuos.
Desde el punto de vista técnico, la planta ha enfrentado retos operativos recurrentes, asociados a la variabilidad en la calidad de los residuos de entrada. Entre ellos destaca la presencia de sulfhídrico, un compuesto corrosivo que ha afectado a equipos críticos como el motor principal, incrementando los requerimientos de mantenimiento e inversión.
En el ámbito ambiental, la cooperativa identifica una mayor complejidad en la gestión del digestato y su aplicación agrícola, junto con una disponibilidad decreciente de suelos y residuos adecuados. Estos factores, combinados con un marco regulatorio más exigente, han elevado la carga operativa frente a otras tecnologías renovables con menor intensidad de gestión.
“Makassar fue un proyecto pionero y valioso en su momento, pero hoy su modelo ya no responde a nuestra estrategia ni a los retos actuales del sector”, ha señalado Belén Covelo, del equipo técnico de gestión de activos de Som Energia.
La decisión se produce en un contexto de transformación del sector del biogás, orientado hacia la inyección de gas renovable en red y su uso en transporte, segmentos en los que la cooperativa no prevé participar a corto plazo. En este escenario, la generación eléctrica con biogás pierde competitividad relativa.
Som Energia mantendrá su estrategia centrada en proyectos de generación renovable con mayor viabilidad y escalabilidad, en línea con su modelo de energía distribuida y participación ciudadana.