El uso de protecciones en instalaciones fotovoltaicas suele llevar a dudas a los ejecutores de los sistemas. No obstante, debemos tener en cuenta que los criterios para su selección son muy similares a los de cualquier instalación eléctrica convencional.
¿Cuándo añadir fusibles para el campo fotovoltaico?
Esta protección está diseñada para resguardar los módulos fotovoltaicos de corrientes de reversión que puedan dañar sus cajas de conexión y diodos. El criterio técnico que debemos cumplir se basa en lo que especifica la IEC62548, la cual dice lo siguiente:
Ns-1 x Iscmódulo>Imodulo_Max_OCPR
Para calcularlo, se puede aplicar la fórmula que tenemos a continuación, siendo Np el número de strings que hay en paralelo.
Isc String=Np-1 x 1.25 x Isc
Si se supera la corriente de reversión, deberemos poner fusibles en los strings fotovoltaicos de manera obligatoria. Pero ¿cómo sabemos cuál es la corriente de reversión de nuestro módulo? Este dato lo encontraremos en la ficha técnica del producto.
Hoy en día, con la tecnología de inversores de string no es necesario hacer uso de fusibles, ya que, por norma general, el máximo número de cadenas conectadas por inversor a un mismo seguidor de máxima potencia o MPPT no supera las dos unidades. No obstante, conviene añadirlos como un elemento de corte para evitar trabajar con tensiones de corriente continua elevadas, las cuales pueden suponer riesgos fatales para el instalador.
Protecciones de sobretensión en corriente continua: para qué sirven y cuántas debo utilizar
Descargadores de Sobretensiones de CC (SDP). Cumpliendo la misma función que los fusibles, estos dispositivos están diseñados para proteger los módulos fotovoltaicos y/o inversores de altas tensiones que pueden afectar a su funcionamiento, así como para evitar averías prematuras en la electrónica de potencia del inversor fotovoltaico.
Se recomienda usar un SPD o descargador de sobretensión por cada seguidor MPPT del inversor. Para un modelo de descargador de sobretensión PV II 3 1.000 1.100V/40KA, este dispositivo puede soportar hasta 1.100V, lo que permitirá proteger el inversor de su máxima tensión de funcionamiento sin provocar daños en el mismo.
La avería más común por no hacer uso de descargadores de sobretensión en instalaciones fotovoltaicas es la avería del inversor por cortocircuito en la entrada de corriente continua. Cada vez es más común que los inversores posean dichas protecciones integradas o que puedan ser añadidas como elemento opcional.
Artículo escrito por:
José Ortiz
responsable del departamento técnico en Krannich Solar