Uno de los factores clave para las empresas consumidoras de frío industrial es la eficiencia de los equipos utilizados para la producción de éste. Por ejemplo, en la industria alimentaria el peso del frío en la factura energética puede superar un 80 por ciento del total.
Si se tiene en cuenta que el 68 por ciento del consumo se emplea en el accionamiento de equipos y maquinaria, es decir, lo que realmente consume energía es el motor que lo acciona. Esos valores de potencia, par, velocidad, etc. que requiere la bomba o el compresor para que las cámaras frigoríficas funcionen, son aportados por un equipo que, en muchas ocasiones, es considerado secundario, pero que tiene una importancia capital para el buen funcionamiento del proceso.
Es importante saber cuánto cuesta la energía que consume un motor o cuantificar el coste que supondria para una empresa si ese motor, supuestamente secudanrio en la compra, dejase de funcionar. Todo esto pone de relieve la importancia de elegir soluciones que satisfazgan todas las necesidades de frío con el menor consumo de kWh posible.
El empleo de motores de alta y muy alta eficiencia IE4 o IE5 (magnéticos/imanes permanentes), en conjunto con equipos de variación de velocidad, posibilita una reducción en el consumo energético, facilitando una reducción de costes de operación dada su adaptación a la demanda real de la aplicación, y habilitando la interconexión con sistemas superiores de control como SCADAS.
En la actualidad, el rango y diversidad de soluciones técnicas a aplicar en los sistemas que incluyen motores es muy amplio y variado, permitiendo el empleo de los mejores sistemas o alternativas para cada aplicación. Los motores de alta y muy alta eficiencia son cada vez más normales en soluciones que tienen en cuenta la eficiencia energética, y, por ende, el menor coste tanto en el uso como en el consumo eléctrico para el cliente final. Por ello, es importante que antes de decir qué motor se va a emplear en una instalación de frío se realice un estudio técnico-económico para conocer el plazo o período de amortización, y de esta manera ahorrar costes fijos. Por ejemplo, el dossier técnico realizado por el distribuidor de WEG en Extremadura, Initum EFJ Aesores, para la ampliación de las cámaras frigoríficas de una productora de Ibéricos estimaba un ahorro anual de más de 27.000 euros al utilizar cuatro motores W22Magnet IE4 con convertidores CFW11PM.
Mantenimiento preventivo
Otro elemento que puede ayudar a la eficiencia energética de las instalaciones de frío es la monitorización de los motores eléctricos para facilitar su manteamiento preventivo y predictivo con el fin de maximizar el tiempo de funcionamiento de éstos. El mantenimiento predictivo consiste en comprobar el funcionamiento de los componentes y ofrece un diagnóstico temprano de posibles averías, mediante el análisis de los datos recopilados a través de la monitorización o de las inspecciones de campo. En la mayoría de las instalaciones, el trabajo del personal de mantenimiento se concentra en las etapas críticas del proceso de fabricación, por ejemplo, prestando atención a las grandes máquinas y descuidando a veces los pequeños equipos y aplicaciones que pueden causar daños de un nivel relativamente bajo.
Un dispositivo que ayuda a implementar un programa de mantenimiento predictivo para los motores eléctricos es la solución de monitorización inteligente y eficaz, Motor Scan de WEG. Este sensor extrae los datos del motor, los envía a un smartphone o tableta vía Bluetooth y, a continuación, con acceso a Internet, envía toda la información a la nube, donde la plataforma IoT de WEG ofrece varias herramientas para la gestión de la planta. Motor Scan mide la vibración, la temperatura en la superficie, así como las horas de funcionamiento, y proporcionará en su siguiente actualización, datos sobre la velocidad, el tiempo de inicio y parada, la carga y la eficiencia, todo a través de Bluetooth. Basándose en los datos recopilados, guardados en la nube, se pueden tomar decisiones más rápidas y acertadas, especialmente en casos de mantenimiento predictivo. De este modo, se garantizan niveles superiores de eficiencia y una vida útil más larga del motor eléctrico. El personal de mantenimiento puede supervisar todos los equipos de la planta desde un móvil, un ordenador portátil o de mesa, por lo que es capaz de predecir y reducir las interrupciones inesperadas rápidamente. Las ventajas incluyen la reducción de los costes de mantenimiento, la optimización del tiempo de los equipos de trabajo y una mayor disponibilidad de las cámaras frigoríficas.
Artículo escrito por:
WEG Iberia