Johanna Bonilla Castro (Head of Technical Product Management EU en JinkoSolar)

"Si bien lo técnico es clave, la transición energética es también una transformación cultural"

Johanna Bonilla Castro, Head of Technical Product Management EU (JinkoSolar).

Johanna Bonilla analiza los desafíos del sector fotovoltaico y explica cómo la innovación requiere tanto conocimiento técnico como habilidades para liderar equipos diversos y adaptativos.

¿Cuál es su función actual dentro del sector energético y de qué forma contribuye al trabajo de su empresa?

Lidero el equipo de Gestión Técnica de Producto en Europa para JinkoSolar, uno de los principales fabricantes de módulos solares del mundo. Me enorgullece liderar un área clave que trasciende el soporte técnico: influyendo en decisiones estratégicas y uniendo I+D, producción y ventas con las necesidades específicas de cada mercado. Buscamos que la innovación tecnológica, no se quede en los laboratorios, sino que se traduzca en soluciones concretas con impacto tangible. Mi trayectoria y experiencia internacional, me impulsan a aportar una perspectiva fresca, diversa e inclusiva; integrando innovación, calidad y sostenibilidad.  


La inclusión de talento femenino en el sector energético sigue siendo un desafío. ¿Qué acciones considera prioritarias para alcanzar una equidad real en todos los niveles de la industria?

Considero que más que tratar la equidad como una formalidad, se debe integrar como una estrategia real. No debe incluirse talento femenino por cumplir una cuota, sino por el enriquecimiento que aportan al trabajo los diferentes puntos de vista. En cuanto a acciones, considero que los procesos de selección deben tener un enfoque inclusivo, con estructuras corporativas que permitan ejercer liderazgo sin sacrificar vida personal.  Considero un factor clave el permitir espacios donde las mujeres puedan crecer sin tener que justificar su lugar constantemente.  A nivel industria, hace falta una medición concreta de avances, dado que lo que no se monitorea, no mejora.


¿Qué papel cree que juega la diversidad — en especial la de género— en la transformación e innovación del sector energético?

La transición energética, donde si bien lo técnico es clave, es también una transformación cultural. La diversidad de género introduce nuevas perspectivas, maneras distintas de colaborar y tratar temas sensibles. Especialmente necesario a la hora de abordar temas como la sostenibilidad, justicia climática o trabajo con comunidades. No podemos hablar de innovación tecnológica y/o cultural  si no se integran perspectivas distintas y se genera un debate constructivo.  
 


¿Cómo pueden las empresas energéticas generar vocaciones femeninas en disciplinas STEM desde etapas tempranas, y qué ejemplos de buenas prácticas destacaría?

La clave está en mostrarles a las generaciones más jóvenes que la ciencia y la tecnología no tienen una sola cara ni una única historia.  Las nuevas generaciones deben ver referentes reales, accesibles y diversos, incluso con trayectorias no lineales.  Recuerdo  lo valioso que fue para mí ver a un familiar muy cercano liderar y triunfar siendo joven y mujer.
Algunas buenas prácticas para empresas son colaborar con escuelas, desarrollar programas educativos desde edades tempranas con perspectiva de género y promover que mujeres en roles técnicos participen activamente en actividades de divulgación para vocaciones STEM. Saber que “sí se puede” abre caminos antes impensados.